“Este cuento comienza con un final que aún no ha llegado” – Barking Wind, Coyotle Chamán.

Entrath era una vez un mundo como cualquier otro. Todas sus razas habitaban en una mezcla de culturas divergentes que, aunque en ocasiones confluían en disputas territoriales, se respiraba un aire de tranquilidad en las tierras que pronto serían sacudidas. Cada una de las razas, tanto en la superficie del planeta, como viviendo bajo ella, convivían adaptándose a su medio, mejorando sus habilidades y conectando a su manera con el espíritu de Entrath. Tanto era así, que sólo unos pocos elegidos incluso conseguían controlar la magia que los espíritus primordiales de naturaleza y sangre otorgaban.

Llega el maleficio

La creación del mundoCuanto todo parecía que Entrath seguiría su curso tal cual estaba por los siglos de los siglos, sus habitantes divisaron a lo lejos lo que en breve temieron sería el fin de su existencia.

Un inmenso meteorito traslúcido y brillante como el clistal llegaba imparable para impactar sobre el planeta. Éste lo hizo penetrando en Entrath desde su polo terrestre más septentrional. El impacto fue tan fuerte, que el meteoro consiguió atravesar completamente el planeta de poco a polo, saliendo por su polo sur como una exhalación y dejando en su entrada y salida dos gigantescos volcanes formando un perfecto eje de rotación en Entrath. Después de salir del extremo opuesto del planeta, la gravedad capturó el meteoro antes de que pudiera continuar su trayectoria espacial. Ahora parece ser un satélite permanente que vigila la vida en Entrath.
Lo que al principio parecía ser una calamidad que terminaría con el mundo, se convirtió en un punto clave y de inflexión para el futuro de Entrath. Cuando el meteorito impactó, la mayor parte de su casco exterior se rompió en innumerables gemas que se dispersaron por toda la superficie y el submundo de Entrath. Las razas supervivientes a la colisión se refirieron al meteoro como HEX, y las piedras preciosas que se rompieron de ella como Gemas Hexing. Rápidamente se descubrió que las gemas tenían un poder extraño intrínseco. A diferencia de los extraños y secretos practicantes de la magia salvaje o de la sangre, casi cualquier persona podía extraer hechizos potentes de las Gemas Hexing con el estudio y la práctica de las mismas.

El surgimiento del necrótico

En medio de la gran Necrópolis, donde los humanos hacían descansar a sus héroes caídos en bóvedas de piedra cuidadosamente construidas, las Gemas Hexing, de alguna manera, causaron que los muertos despertaran. Los cadáveres resucitados, que se llamaban a sí mismos necróticos, fueron la primera raza sensible en Entrath creada por HEX, y su existencia y motivaciones siguen siendo misteriosas. La raza necrótica fue “despertada” al colocar gemas Hexing de diamante en las órbitas de los humanos muertos, que surgirían sin ningún recuerdo de sus vidas anteriores y una sensibilidad totalmente nueva.Necróticos

Una vez que los humanos descubrieron la existencia de la necrosis, se horrorizaron. Los cuerpos de sus más respetados reyes y caballeros estaban siendo ocupados por criaturas con una inteligencia extraña. Los humanos se vieron obligados a invadir su propia Necrópolis, donde fueron puestos en la inimaginable posición de tener que luchar contra los cadáveres resucitados de sus monarcas muertos.
Durante los dos mil años siguientes, los humanos y los necróticos se vieron envueltos en un estado de guerra perpetua. Durante todo ese tiempo, se hizo un intensivo estudio y experimentación con las Gemas Hexing, descubriendo sus capacidades y misterios ocultos.

La incursión del submundo

A medida que las razas mortales comenzaron a descubrir el verdadero poder de las gemas Hexing, escaramuzas menores se convirtieron en conflictos mayores.

Hace trescientos años, el necrótico alcanzó el final de su paciencia con la incesante intromisión de los humanos, los cuales estaban enfurecidos ante el sacrilegio de los cadáveres de sus antiguos caballeros y nobles que eran utilizados por esa inteligencia extraña. Los humanos lanzaron incursiones innumerables en las criptas de sus propios reyes, ahora habitados por el raza necrótica.
En esa situación, los necróticos tomaron la decisión de realizar pequeñas invasiones en el mundo superficial y con ello, matarían a una multitud de humanos. Esto serviría para un doble propósito: cesaría la intromisión humana en los asuntos de la necrosis y les permitiría recolectar cadáveres para crear una nueva legión.
Sin embargo, los necróticos no tenían los recursos para lanzar una invasión a gran escala por su cuenta. Se acercaron a los vennen con su idea, que con entusiasmo aceptaron la oportunidad de asaltar el mundo de la superficie, especialmente asaltar a los orcos. Los shin’hare también fueron persuadidos fácilmente de unirse a la coalición, al igual que los enanos, cuya experiencia en la creación de túneles a la superficie era un elemento clave en el plan. Con la alianza Underworld en su lugar, la Incursión del Inframundo fue lanzada.

La alianza Ardent

Una guerra global estalló y las razas del mundo superficial se unieron como la alianza Ardent para defenderse contra la potencial aniquilación del Inframundo. Durante cien años, Entrath estaba envuelto en el humo de la guerra y el hedor de la decadencia de los caídos. Las vidas fueron desechadas tan caprichosamente como cáscaras de cacahuete. Las ciudades fueron derribadas, los reinos destrozados y los recursos saqueados.

Después de una serie de victorias en lugares clave estratégicos, se hizo evidente que las fuerzas del Inframundo eran demasiado para la defensa Ardent. En una guerra prolongada, el Inframundo tenía la ventaja, y el desgaste inevitablemente conduciría a la conquista y esclavitud de las razas de la superficie.

En medio de la desesperación, el gran rey humano Wren sacrificó su vida para derrotar a una legión del inframundo. Los caballeros supervivientes y los restantes Grandes Lobos estaban intrínsecamente unidos, iniciando un linaje de almas que continúa hasta nuestros días. Inspirado por la valentía del rey Wren, el primitivo elfo Oberon se eligió como mártir lo que le transformó en un gran y terrible espíritu de la naturaleza. Las fuerzas del Inframundo fueron obligadas a retroceder. Los ejércitos Ardent y Underworld entraron desde entonces en una guerra fría con pequeños conflictos entre razas y facciones. El estancamiento ha durado doscientos años y contando. Hasta el día de hoy, las fuerzas opuestas de la superficie y el inframundo buscan emplear Magia Salvaje y Magia de la Sangre, en combinación con las Gemas Hexing, para promover sus fines específicos y determinar el destino de un mundo. Aunque Entrath ya no sufre los estragos de una guerra total, todavía hay rumores de conflictos en aumento. Los gnolls, de las tierras altas, se vuelven más agresivos. Criaturas tentadas desde el vacío han comenzado a deslizarse a través de brechas que han aparecido al azar en todo el mundo. Una fábrica de robots inteligentes conocida como Slaughtergear ha estado dejando un camino de destrucción dondequiera que vaga. Lo más preocupante de todo, hay rumores omnipresentes que susurran de pandillas merodeadoras de zombies llameantes con gemas de rubí incrustadas en sus frentes. Y, viendo desde los cielos por encima de todo, la peculiar “segunda luna” llamada Hex cuelga en el cielo, preparada para revelar su verdadero propósito …